Fue aquella vez que me libre de cadenas y amarras, aquella noche en la que abandone mi esclavitud por aquella noche empapada de champagne y besos, una noche de ensueño en la cual fui su mujer, una noche en la cual el alcohol se nos fue a la cabeza y entre gritos de los tiempos de la U.P hacíamos el amor entre ¡Y va caer, y va a caer!, te besaba desenfrenada, vuelta loca en la cama ¡Y va a caer, y va a caer!, hasta que te sentí desesperado sobre mi cuerpo ardiendo, ¡Y va a caer, y va a caer!, te sentí en lo más profundo de mis entrañas. Aquella fiesta de la Jota va a quedarse siempre en mis turbias memorias.
Después de esa noche, vinieron los síntomas, la preocupación y nuestra felicidad, quizás hubiese sido todo diferente, estaba dispuesta a cuidarte, a dejar de comportarme como perra en celo, comenzar a preparar todo para tu llegada. Pero el destino no quiso que esta perra, fuese madre.
Fue esa tarde después de una tarde de besos y cariños, los dolores me invadieron, partimos hacia el hospital y por desgracia House no fue mi doctor y tu no pudiste venir a conocer esta contaminada city, en donde te esperábamos dispuestos a alegrar tus días y llenar tus mejillas de besos de chantilly.
Alicia.